¿Está rígido mi perro? Estas 5 señales indican problemas articulares
¿Su perro ya no salta con tanto entusiasmo al coche, parece un poco rígido después de levantarse o a veces cojea ligeramente? Los problemas articulares en perros a menudo comienzan de forma insidiosa y nosotros, los humanos, los pasamos por alto fácilmente. Sin embargo, la detección temprana es clave para poder ayudar a su amigo de cuatro patas de la mejor manera posible.
Como dueños responsables de perros, el bienestar de nuestros peludos miembros de la familia es importante para nosotros. Este artículo le ayudará a comprender mejor las señales de su perro. Importante: este artículo tiene fines informativos y no sustituye un diagnóstico veterinario. Si sospecha de problemas articulares, el primer y más importante paso es ir al veterinario.
Las señales silenciosas: así se manifiestan los problemas articulares en los perros
Los perros son maestros en ocultar el dolor. En la naturaleza, esto sería un signo de debilidad. Por eso debemos estar aún más atentos. Preste atención a estos signos más comunes:
1. Las "dificultades para arrancar" después de períodos de descanso
El signo más clásico: su perro se levanta con dificultad y rigidez después de dormir o de estar tumbado durante mucho tiempo. Los primeros pasos parecen torpes y puede que cojee. Después de unos minutos de "calentamiento", parece sentirse mejor. Este fenómeno a menudo se descarta erróneamente como "solo una rigidez relacionada con la edad".
2. Disminución de la actividad y falta de interés por el juego
Usted conoce a su perro mejor que nadie. Si el que antes era un adicto a los palos de repente pierde el interés en ir a buscarlos, no quiere dar paseos tan largos o se niega a subir escaleras o a saltar al coche, esto puede ser un claro indicio de malestar o dolor en las articulaciones.
3. Cojera o protección de una extremidad
Un signo más obvio es la cojera. Esta puede ser permanente o intermitente. Preste atención a si su perro apoya una pata con especial frecuencia, apenas la apoya o la arrastra de forma extraña.
4. Sensibilidad al tacto e irritabilidad
Un perro que normalmente es cariñoso y de repente no se deja tocar en la articulación afectada, gruñe o incluso le muerde la mano, indica claramente: "¡Me duele!". Una irritabilidad general o el aislamiento también pueden ser expresiones de dolor crónico.
5. Cambios en la vida diaria
Observe también los pequeños cambios:
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Lamido y mordisqueo: El lamido excesivo de una zona determinada (por ejemplo, la cadera o la pata) puede indicar dolor.
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Problemas de aseo: Una espalda rígida puede imposibilitar rascarse la base de la cola o lamerse la zona genital.
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"Salto de conejo": Una marcha tambaleante con apoyo simultáneo de ambas patas traseras puede ser un signo de problemas de cadera.
Qué puede hacer ahora: desde el veterinario hasta los cuidados de apoyo
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Consultar al veterinario: Ante los signos mencionados, la visita al veterinario es indispensable. Él podrá determinar la causa (por ejemplo, artrosis, displasia de cadera, displasia de codo, lesión) e iniciar un tratamiento adecuado.
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Control del peso: Cada kilo de más sobrecarga enormemente las articulaciones. Un peso óptimo es el apoyo más sencillo y eficaz.
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Ejercicio adecuado: Paseos cortos y regulares sobre terreno blando son mejores que caminatas largas y agotadoras con saltos.
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Nutrientes de apoyo: Los suplementos alimenticios pueden ser un complemento útil para el tratamiento veterinario. No lo reemplazan, pero pueden apoyar el metabolismo de las articulaciones. Estos incluyen:
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Cissus: Contiene valiosos y una rica variedad de ingredientes bioactivos como Cetosteronas (a menudo mencionadas como el ingrediente activo principal), Carotenoides, Ácido ascórbico (Vitamina C), Fitosteroles (como el ß-sitosterol), Flavonoides (como la quercetina), Calcio y delta-Amirina.
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Conclusión:
Su atención es la mejor protección para las articulaciones de su perro. Al reconocer las sutiles señales a tiempo y actuar junto con su veterinario, puede mantener la calidad de vida y la alegría de moverse de su amigo de cuatro patas durante mucho tiempo.
¿Alguna vez ha sospechado de problemas articulares en su perro? ¿Qué experiencias ha tenido? Comparta su historia en los comentarios; su intercambio de experiencias puede ayudar a otros dueños de perros.